domingo, 27 de septiembre de 2009

Prehistoria, Arqueología y/o Antropología

El estudio de la conducta de los diversos homínidos que componen nuestro linaje se realiza a través del cometido científico de diversas ciencias como la Arqueología, Prehistoria y Antropología prehistórica, siendo denominados sus respectivos seguidores como arqueólogos, prehistoriadores y antropólogos. La tendencia en el uso de una u otra denominación parece que tiene una relación directa con la tradición de los estudios del pasado humano en cada país. Sin embargo, la diferencia puede tener mayor trascendencia que la simple denominación. Veremos unas definiciones: 

Prehistoria: Ciencia que estudia el pasado de la Humanidad, desde su inicio evolutivo hasta la aparición de la escritura, para dar paso a la Historia con fuentes documentales escritas. No obstante, la Prehistoria tiene carácter interdisciplinario, al usar todas aquellas ciencias que pueden aportar datos sobre la interpretación del registro arqueológico. 

Arqueología: Es una denominación con cierto conflicto en su definición, pues aunque en líneas generales sería una ciencia o técnica de lo antiguo, la Prehistoria también trata de lo antiguo, por lo que tendríamos que ver la Arqueología como una ciencia o técnica auxiliar a la Prehistoria. Sería la ciencia que entiende de los restos materiales (los objetos en contraposición a los escritos) comportándose auxiliarmente con respecto a la Prehistoria. Sin embargo, la Arqueología, como técnica, es una auxiliar de toda la Historia (con independencia del periodo o época). Pueden existir dos posturas generales: 

I.- La Arqueología y Prehistoria tienen contenidos distintos. La Arqueología elaboraría el registro arqueológico. Se dedica a analizar los datos, los documenta y organiza. La Prehistoria sería otra ciencia que con esos datos elabora hipótesis y explica los hallazgos. 

II.- Ambas tienen contenidos comunes, serían la misma cosa. Sin embargo, no siempre se pueden atribuir las tres esferas de actuación del estudio de lo antiguo (recuperación de datos, descripción de datos y estudio integrado y sintetizador) con igual seguridad a cada una de estas dos posibles ciencias. 

Tal vez la realidad no radica en la definición de las ciencias, sino en las personas que las ejercen y la denominación social que reciben y usan. En ocasiones actúan más como arqueólogos (extracción de datos, descripción y primeras conclusiones), y otras realizan tareas de integración geográfica y temporal más amplias, con el fin de lograr exposiciones de mayor grado de explicación y síntesis (como prehistoriadores). La diferencia, es más de semántica que de realidad manifiesta. El paso de una a otra ciencia por parte de sus actores, hace que toda diferencia radique más en los usos y costumbres, que en realidades fácilmente diferenciables.  

Para complicar más las cosas, el enfoque que se da al estudio del pasado más lejano es diferente en Europa y en América. En Europa la Prehistoria se ha considerado como una mera subdivisión de la Historia, compartiendo con ésta los fines (reconstrucción del pasado, conducta humana) y el objeto de estudio (el género Homo), aunque admite la dificultad y la necesidad de utilizar todos los medios útiles posibles. Las fuentes que utilizan serían básicamente arqueológicas (más todas aquellas que pueda aportar datos en la explicación del registro arqueológico). 

En América, la Prehistoria sería como una ciencia aplicada con formas y métodos propios y fines específicos (estudio del ser humano en su más amplio aspecto), que la separan de la tradicional Historia (estudio de los acontecimientos humanos con los medios propios de tal ciencia). La Prehistoria entraría dentro del campo de la Antropología prehistórica. 

Antropología: Es la ciencia social que estudia al ser humano de forma holística, por lo que se interesaría en el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de comportamientos sociales a través del tiempo y el espacio. En este sentido, al referirnos a los periodos anteriores a la escritura coincidiría en ciertos fines con la Prehistoria. 

Al combinar en una sola disciplina los enfoques de las ciencias naturales, sociales y humanas, la antropología es, sobre todo, una ciencia integradora que estudia al ser humano en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece; y, al mismo tiempo, como producto de éstas. Aunque el fin de estas ciencias (Prehistoria y Arqueología por un lado y Antropología prehistórica por otro) sea el mismo (estudio de la conducta humana en el pasado), los métodos usados para su logro no son los mismos.  

En este sentido, Laurence G. Strauss, en un seminario de Doctorado sobre las novedades en el Paleolítico y Mesolítico europeo que ofreció en Buenos Aires (1996), expresó las diferencias entre la escuela norteamericana y la europea:

Yo me he formado como arqueólogo antropológico. Mi meta como paleoantropólogo es la comprensión de los modos de vivir. Las diferencias......son diferencias de paradigma: la manera de definir lo que es importante saber, cómo y porqué; estas diferencias provienen de formaciones académicas muy distintas: la mayoría de los prehistoriadores españoles están formados en las Letras y la mayoría de los prehistoriadores norteamericanos en las Ciencias Sociales con grandes dosis de Ciencias Naturales. Creo que hay un sitio para ambas perspectivas a fin de llegar a una visión completa del Paleolítico. El papel de los prehistoriadores venidos de la tradición antropológica americana o inglesa sería el de proponer y evaluar hipótesis acerca del comportamiento y de la adaptación humana. También quizá, su papel es de mitigar un escolasticismo excesivamente estéril, en el estudio de los materiales de la prehistoria. El papel de los prehistoriadores de tradición humanística europea es de describir, ordenar y estudiar de manera muy detallada y precisa, los materiales con los cuales sólo ellos pueden estar íntimamente familiarizados a largo plazo, y de corregir los excesos de optimismo explicativo de sus colegas forasteros.

Si el fin primordial de la Prehistoria en el conocimiento de la conducta humana en el pasado, ¿por qué no se utilizan habitualmente las ciencias específicas para tal uso? La realidad es que en nuestros estudios de Prehistoria y Arqueología se nota una falta de utilización de la Psicología, Neurología y Sociología (tratadas en común esfuerzo) en el análisis de la conducta paleolítica.  

Sin embargo, la realización y organización de un equipo interdisciplinario con estas ciencias conductuales supone un importante reto, pues sus métodos, objetivos y elementos de estudio son diferentes, haciendo muy difícil su interrelación doctrinal. Ni el prehistoriador suele conocer los fundamentos psicobiológicos del ser humano relacionados con la conducta, ni los psicobiólogos conocen la realidad conductual de los homínidos del paleolítico. Puede que la solución no radique en la introducción sistemática de psicobiológicos en los equipos interdisciplinares, sino en la adquisición de  un mínimo conocimiento de estas disciplinas que facilite la armonización de sus contenidos, hecho que facilitaría el desarrollo de teorías mejor fundamentadas.

Tal vez habría que comenzar a pensar en la necesidad de cambiar algunos conceptos teóricos y prácticos en la labor cotidiana de la Prehistoria como ciencia, pues su cometido es mucho más complejo que el de una simple ciencia histórica. En efecto, no sólo trata de conocer los hechos acaecidos en el pasado más lejano, sino que intenta comprender el desarrollo evolutivo de su conducta y cultura, lo que fue una consecuencia de los procesos evolutivos, psicobiológicos y ambientales que los posibilitaron. Estas conclusiones dan un aspecto muy diferente de las metas teóricas del estudios de los demás periodos de la Historia de la Humanidad, por lo que su análisis requerirá otros fundamentos teóricos diferentes a los utilizados en la clásica Historia.    

4 comentarios:

Uthegal dijo...

Muy muy muy bueno, me parece una perspectiva muy interesante y trabajado. Paso rápido y sin tiempo pero sin duda -este nuevo seguidor- se detendra a comentarla con más pausa.

Saludos.

David Pérez dijo...

Creo que no se valora la disciplina antropológica en su justa medida.
También creo que se esta partiendo de premisas falsas:ni la arqueologia ni la prehistoria buscan "per se" estudiar la conducta humana. Eso lo hace la antropología. La arqueologia se ocupa de los registros materiales y la prehistoria lo hace de la historia.

David Pérez dijo...

Creo que no se valora la disciplina antropológica en su justa medida.
También creo que se esta partiendo de premisas falsas:ni la arqueologia ni la prehistoria buscan "per se" estudiar la conducta humana. Eso lo hace la antropología. La arqueologia se ocupa de los registros materiales y la prehistoria lo hace de la historia.

arivera dijo...

Hola David,
Las definiciones de las diversas ciencias que estudian al ser humano tienen siempre un alto grado de subjetividad, pues las realizan quienes las desarrollan. Sin embargo, todas tienen un desarrollo teórico en el tiempo que hacen que sus contenidos se expandan y se solapen con otras análogas. Los límites están muy poco claros y toda distinción exhaustiva de las mismas pecaría de poco real. Decir que los arqueólogos y prehistoriadores (termino muy poco usado) no estudian, como fin primordial, el estudio de la conducta humana es poco real y falso. el estudio de los restos materiales se realiza con el fin de conocer la conducta de nuestros antepasados, con los que se puede o no hacer algo de historia.
Un saludo