domingo, 4 de abril de 2010

El tercer homínido

En estos últimos días ha aparecido en la revista Nature la noticia del descubrimiento de un resto óseo (falange de la mano) con AND mitocondrial diferente al de los neandertales y HAM. Pero quizás lo que más ha llamado la atención es la cronología que se le atribuye, pues es de unos 40.000 BP. Tales hechos suponen la posibilidad de un tercer linaje humano contemporáneo con los homínidos europeos del mismo periodo. Como es lógico numerosos medios de comunicación (escrita y electrónica) han dado sobrada información al respecto.

El descubrimiento se produjo en una cueva denominada Denisova durante su excavación en el 2008: El yacimiento se sitúa en las montañas de Altai al sur de Siberia (Rusia). El yacimiento se encuentra fuera del tradicional límite de expansión neandertal en Asia, aunque tan sólo a 100 kilómetros del yacimiento con fósiles de neandertales, ambos lugares estaban asociados a un Musteriense con la técnica Levallois. Con estas premisas se pensó que serían neandertales, por lo que si no hubieran mediado los análisis genéticos, se hubieran atribuido a estos homínidos, pues los escasos restos óseos impiden prácticamente realizar una diferenciación anatómica fiable. La cueva estuvo ocupada intermitentemente por homínidos durante 125 mil años, y el fragmento de hueso proviene de un estrato datado entre 48-30.000 BP.

Por suerte, y siguiendo el camino de las nuevas tecnologías aplicadas a la Paleontología, se intentó un posterior análisis del ADNmt. Éste se realizó por un equipo de investigadores alemanes del Max Planck Institute de antropología evolutiva en Laipzig, al mando del famoso genetista Svante Pääbo. El análisis de los nucleótidos del ADNmt del hueso (Mujer X, pues todo ADN mitocondrial proviene de la madre) indicaba una diferencia clara con los recientemente conocidos de los neandertales y de los HAM, implicando que este posible nuevo linaje humano se separó del árbol familiar humano hace 1 millón de años, mucho antes de que HAM y neandertales tomaran caminos evolutivos diferentes. Por tanto, podrían ser una evolución de los Homo erectus, que dejaron África hace 1,9 millones de años, independiente de la de los Homo heidelbergensis, ancestros de los neandertales, con sólo entre 300 y 500 mil años de antigüedad, y de los HAM oriundos de África donde aparecieron hace aproximadamente 150-200 mil años.

Hasta la fecha es poco lo que se sabe de cómo evolucionó el Homo erectus en Asia y con quién se encontró el Homo sapiens cuando llegó allí, si es que se encontró con alguien. Los paleoantropólogos chinos opinan que el Homo sapiens se habría vinculado con los Homo erectus o sus descendientes, pero no se han descubierto buenos fósiles que evidencien un contacto, sino que sólo se ven Homo sapiens arcaicos y Homo erectus mucho más antiguos que la época en que llegó el HAM a Asia desde África. Esta es la idea generalmente más aceptada al respecto, pero puede que no sea real. Las teorías generales aplicadas a la evolución humana, como es el caso de la expansión de los HAM al Viejo Mundo, pecan de ser excesivamente generales y, con la excusa de la falta de fósiles o datos arqueológicos, exponen unas teorías paleontológicas y arqueológicas que carecen muchas veces de fundamento, salvo por el simple hecho de configurar las propias ideas de sus creadores. En este sentido, tengo dos ejemplos que pueden aclarar algo estos conceptos.

1.- Paleontológicamente las ideas dominantes entroncadas en las teorías de rango general, imponen su criterio sobre datos que no se adaptan a sus líneas de desarrollo teórico. Se puede admitir la falta de conocimiento sobre estos asuntos en Asia, donde se ha explorado y trabajado mucho menos que en Europa. Pero no hay pruebas de la desaparición de los descendientes del Homo erectus, salvo la inexistencia de sus restos en fechas recientes. Esto parece cierto, pero ¿es realmente toda la verdad? Lo cierto es que hay estudios que no opinan lo mismo. En 1996 (una fecha relativamente actual) se publicó es la revista Science un importante hallazgo directamente relacionado con estos temas (Swisher III, et al. 1996):

Latest Homo erectus of Java: Potential Contemporaneity with Homo sapiens in Southeast Asia. Hominid fossils from Ngandong and Sambungmacan, Central Java, are considered the most morphologically advanced representatives of Homo erectus. Electron spin resonance (ESR) and mass spectrometric U-series dating of fossil bovid teeth collected from the hominid-bearing levels at these sites gave mean ages of 27±2to 53.3±4 thousand years ago; the range in ages reflects uncertainties in uranium migration histories. These ages are 20,000 to 400,000 years younger than previous age estimates for these hominids and indicate that H. erectus may have survived on Java at least 250,000 years longer than on the Asian mainland, and perhaps 1 million years longer than in Africa. The new ages raise the possibility that H. erectus overlapped in time with anatomically modern humans (H. sapiens) in Southeast Asia.

Aunque existe un gran escepticismo sobre la posibilidad de esta contemporaneidad de Homo erectus asiáticos con humanos modernos procedentes del oeste de Asia, esta no puede científicamente descartarse. Así, aparece un caso parecido la de Europa con los neandertales, pero sin duda mucho peor documentado y estudiado (Tattersall, 1997). Como se puede apreciar por la fecha de estas publicaciones, el tema no es nuevo y lleva varios años al menos en la mente de diversos autores.

2.- Arqueológicamente ya comenté en otro apartado (El enigma neandertal. Un poco de historia) como se pensó por la ciencia oficial las fechas del neandertal en Portugal por ser muy distorsionantes con las que oficialmente se tenían por buenas Efectivamente, desde fechas tempranas se conocían datos sobre la posible perduración del Musteriense en la Península Ibérica, tanto que sería una cultura coetánea con las otras dos (Chatelperroniense y Auriñaciense). Así, en Grota Nova de Columbeira existe un Musteriense de talla y facies Levallois, y sin ninguna interferencia del Paleolítico Superior. Sus dataciones, radiométricas realizadas en los años 60, ofrecían unas cronologías de 26.400±750 y 28.990±950 bp, que por su anomalía teórica no se llagaron a publicar (Raposo y Cardoso, 1998). Tendrían que conocerse nuevas dataciones en este mismo sentido y en otros lugares para que se tuvieran en cuenta.

Como puede apreciarse el trabajo por realizar, en el desarrollo de las teorías arqueológicas y paleontológicas, es enorme. Lo que debe acometerse por medio de metodologías bien documentadas y fundamentadas y, a ser posible, con una buena coordinación multidisciplinar. No se deben aventurar conclusiones sin un mínimo fundamento que lo respalde y, en este sentido, la desaparición del Homo erectus en Asia es en la actualidad una hipótesis a desarrollar y demostrar en cuanto a su fecha y posible conteporaneidad con los HAM.

* Raposo, L. y Cardoso, J. L. (1998): “Las industrias líticas de la Gruta Nova de Columbeira (Bombarral, Portugal) en el contexto del musteriense final en la Península Ibérica”. Trabajos de Prehistoria, 55, (1): 39-62.
* Tattersall, I. (1997): “De África ¿una y otra vez?”. Investigación y Ciencia. 177: 46-53.